
12- octubre-2009
Hola padres!
Ya estamos en Leticia!
Esto es el paraíso!
Me resulta todo súper extraño para lo que estoy acostumbrada.
Hoy de camino aquí hemos sobrevolado el Amazonas. Cientos de
kilómetros de vegetación tupida sin un solo claro.
¡Imaginaos!
La comida esta siendo nuestra perdición. Es todo riquísimo y muy bien
de precio para la cantidad que te ponen y como lo presentan.
Acabamos de venir de cenar (aquí ahora son las 8 de la tarde) de un
sitio en el que no podíamos dejar de mirar para todos lados d la
cantidad d objetos q tenían colgados a modo d decoración. Todo
objetos tipicos d aquí: mascaras, lanzas, alfarería, representación
d animales, redes, instrumentos, esculturas... De todo.
Y la comida? Eso ha sido lo mejor. Hemos comido gusanos a la plancha!
De hecho fuimos a ese sitio en busca de ellos.
Hubo q echarle narices, pero unos nos animamos a otros. Ha sido como
quitarse un tabú o un miedo atávico de encima. Nos sentiamos como q
hubiéramos hecho una azaña, poco mas o menos.
Ya hemos conocido a Juancho, nuestro guía. Nos ha estado contando todo
lo q vamos a hacer.
Mañana comenzamos una primera salida con el de 5 días.
Ja, ja! Y vamos a circular por Brasil, Colombia y Perú
alternativamente.
Eso si. Todo esto va a ser por plena selva, durmiendo en cabañas,
visitando poblados, así q en unos cuantos días no podremos daros
noticias ni atraves de Internet, ni por teléfono, ni de ninguna otra
manera.
En cuanto podamos daremos señales de vida.
La verdad es q estamos emocionados y viviendo un sueño.
Aquí todo es tan distinto!
Apenas hay coches, todo el mundo circula en ciclomotor. Familias
enteras. Llegan a ir incluso 4 en una moto. Son carreteras que están
hechas cisco, sin apenas señales d trafico. Sin semáforos, ni pasos
de cebra ni señales en el suelo q indiquen el sentido.
A las 5 de la tarde empieza a anochecer y se acaba la luz en Leticia.
Las calles no están iluminadas. No se como explicaros. Es otro mundo!
Esta tarde visitamos un parque en el que a las 5 de la tarde empiezan
a llegar cientos de loros con grito ensordecedor, es todo un
espectáculo. En ese parque vimos a una chica que bebió agua de un
estanque. Nos quedamos pasmados, ya q nos han recomendado no beber
agua mas que embotellada.
Que mas decir!
Me alegro mucho, mucho, mucho de haber venido.
Y me alegro aun mas de venir con quien he venido, con Mao, Pedro y
Lucia. Sin ellos compartiendo todo esto, no seria lo mismo.
Un beso muy fuerte
Isa
16- octubre- 2009
Hola familia!
No tengo mucho tiempo para escribiros!
Acabamos de regresar de nuestra ruta por la selva amazónica.
Venimos cargados de emociones, de sensaciones, de impresiones marcadas
en nuestra piel.
Casi no se puede expllicar con palabras. Los paisajes, mas bien, es lo
que no podría describir. Las experiencias si. Sobre todo porque puede
describirse en una sola palabra. ¡Aventura!
Si, posiblemente eso lo resuma todo.
Lo único que puedo deciros es que a cada momento me acordaba de mi
hermano Dani y de lo mucho que disfrutaría el aquí, por su amor a la
naturaleza.
Hemos visto todo tipo de animales: perezosos, caimanes, pirañas,
serpientes de todo tipo como la anaconda y la boa arcoiris, monos,
tucanes, papagayos, un coatí... Aquí la diferencia es que los hemos
visto a nuestro lado, conviviendo en el mismo espacio, no tras unas
rejas.
Tarántulas, las filas de hormigas corta hojas que transportan
vegatación a su nido. Ranas tan grandes como un coco...
Pero tengo que hacer un aparte para hablar de un animal amigo... En la
reserva de Marasá, donde nos alojamos en cabañas de madera, conocimos
un tapir. Y digo que conocimos porque se convirtió para mi en un
amigo. El vivía allí y era exactamente igual que tener un perrito al
lado, o un gato o cualquier otro tipo de mascota.
Entenderéis a que me refiero cuando veáis la grabación que hice de
Pedro y Lucia, con el tapir echado a sus pies. Parecían la familia
perfecta.
Era muy cariñoso y te acompañaba a todas partes de forma muy
tranquila.
Creo que va a ser de las cosas que mas recuerde.
Pero también la gente y sus costubres. La expresión de la cara de
estas personas. Como se ponen serios, como sonríen y el brillo de sus
ojos.
Y sobre todo los niños. Quizás eso sea lo que mas marque para mi en
el recuerdo este viaje.
Necesitaría mucho mas tiempo para explicarlo, y mejor cara a cara.
Para no caer en el sentimentalismo cambiaré de tema.
De entre nuestras aventuras mas destacables puedo contaros que una
noche salimos a "coger" caimanes. Lo digo entre comillas porque cuando
conseguíamos coger uno (una cría, no os asustéis) lo analizamos, le
haciamos fotos y luego lo soltábamos de nuevo al agua.
Pescamos pirañas, hicimos rutas nocturnas por plena selva para
observar fauna salvaje. Avistamos delfines rosados y grises. Y al
pobre de Pedro le enganchó un dedo la anaconda que nos mostraron en el
poblado de Sacambú. No Is asustéis que no tiene veneno. Y no es que
le atacara. Es que el es biólogo especializado en reptiles y cuando
nos la mostraron quiso explicar como era su dentadura a unos chicos
franceses y la anaconda debe ser que no le hizo gracia y mordió.
Lo único una marca de guerra más de las muchas que tiene.
No puedo extenderme mucho mas, se podría escribir un libro entero.
Mañana volvemos de nuevo tres días a la selva. Pero esta vez ya no
dormimos en cabañas, sino que la aventura y el reto consiste en
hacerlo en hamacas, bajo los árboles, la comida hemos de procurarnosla
nosotros (pero no es preocupéis que también llevamos latas, por si la
cosa falla, esto no es un concurso de la tele, sino una experiencia de
la que se sale vivo).
Aunque todo será que nos encontremos en mitad de la selva una tarta de
chocolate y fruta para nosotros...
Si! Ayer Pedro cumplía 34 años y en nuestra ruta nocturna, después
de encontar y fotografiar múltiple variedad de animales salvajes
apareció entre los inmesos arboles una tarta y una botella de vino.
Podeis imaginar la cara que se le quedó. Hasta sopló una vela. Ya
veréis las fotos, con esa cara de alegría y de sorpresa! Cosas de
nuestro guía Juancho. Parece que hace magia. Y de regalo un machete,
lo que Pedro quería llevarse de recuerdo del viaje.
Pero he de dejaros ya! No os preocupéis por nosotros ni nuestras
aventuras, vamos de la mano de un buen guíao. Hemos tenido 5 días
para comprobarlo y nosotros estamos tranquilos.
Espero que por allí todo este bien.
Creo que yo seré la primera de la familia en venir. Pero no la ultima.
Os mando un abrazo muy, muy fuerte.
Os quiero mucho.
Isa